Dios ha muerto.
Nietzsche.
Nietzsche ha muerto.
Dios.
Hoy, domingo me siento a leer un poco de esas cosas aburridas que me gustan a mí. Encuentro unas palabras y me dirijo a perpetuarlas en estas líneas. Entonces decido un título: Lo que aprendí un domingo.
Vicky llega con un artículo que escribió su profesor de psiquiatría en el cual enumera una serie de síntomas del déficit de atención:
- Incapacidad de prestar atención a los detalles o cometer ligeros errores.
- Incapacidad de mantener la concentración en una tarea.
- Dificultad para seguir instrucciones.
- Dificultad para organizar actividades.
- Dificultad para escuchar en una conversación.
- Fácil distracción
- Repulsión a tareas que requieran un prolongado esfuerzo mental.
¿¡Me están jodiendo!? Esto es como una colección de mis ocurrencias diarias. Pero estoy seguro de que le pasa a cualquier persona que cumpla las siguientes condiciones:
- Respire
- Tenga amigos
- Conviva con otras personas.
No sé qué más dijo Vicky, pero en ese momento me acordé de esta imagen:
