Ácrata y Banquero
Ficciones, alegorías y otras incomodidades.
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Esta es mi casa


Es mi refugio en este mar convulsionado

Esta es mi casa

Yo aterricé en Medium hace ya 3 años. En esos días no pasaba que uno abriera una cuenta y empezara a escribir en seguida. No. Yo pertenezco a los pioneros que nos ganamos el privilegio de venir a fastidiar por acá. Por fortuna ahora somos muchos más, pero no olvido esa época en la que encontrarse un artículo en castellano era todo un evento. Había intentado muchas plataformas y la palabra blog ya venía en declive después de haber conocido su clímax. No me acuerdo exactamente que términos utilicé en Google para encontrar a Medium pero si recuerdo que buscaba algo minimalista y que nadie hubiera usado antes. En ese momento me gustaba la idea de estar totalmente aislado, vaya uno a saber por qué.

El hecho es que aterricé en un sitio que describían esta herramienta que parecía un jardín del Edén hecho a mi medida —claro, partiendo de la base de que Adán y Eva significan algo para mí—. Seguí el primer link que mis ojos ansiosos pudieron identificar y ¡sorpresa! El Edén existía pero no estaba disponible para los paganos como yo. Aún. La página todavía no estaba abierta al público y se podía inscribir en una suerte de lista de espera mientras la habilitaban. Para eso había que tener una cuenta de Twitter.

Nunca había encontrado un motivo para unirme a la red del pájaro azul. Pero ahora sentía que tenía uno que iba más allá de los hashtags, que por entonces estaban empezando a utilizarse —que viejo que suena eso ¿no?—. Me hice una cuenta en el nido del pajarito y después de un par de clics estaba mirando fijamente la página de Medium esperando a ver si milagrosamente me daban acceso al jardín donde crecían las manzanas del árbol prohibido, las cuales obviamente iban a ser mi alimento predilecto. No hubo acceso ni manzanas prohibidas ni nada a parte de un escueto Thanks for joining! y algo más que no recuerdo.

Pasaron los días y de verdad estuve revisando periódicamente por si habían cortado el cordón de la inauguración y yo no me había enterado. Al cabo de una semana o dos recibí un correo donde me informaban que sería parte de los usuarios de prueba de la plataforma y con eso fue suficiente para abandonar el mail y empezar a recorrer los verdes pastos de la tierra prometida. Lo primero que hice fue copiar los archivos de texto plano donde vivían mis escritos de ese momento a esta magnifica pantalla blanca donde ahora puedo mirarlos con más detalle y sin perder tanto tiempo en cosas que no son relevantes para el escrito en sí mismo.

Mis primeros pasos por estas tierras soleadas fueron estos:

En este probé la capacidad de incorporar recursos externos, algo que en Notepad nunca habría podido hacer y en Blogger, me volvió loco antes de que me pareciera buena idea:

Ahora que reviso esos tiempos lejanos, descubro que en esa semana me arranqué del alma 5 escritos más, así de inspirado me encontraba por coquetearme con Eva y jugar al fútbol con Adán.

Desde entonces fui documentando de todo un poco. Cosas que me pasaban, gente que conocía, amores que olvidaba, opiniones políticas que ya nada importan. Así, lentamente Medium se fue convirtiendo en mi refugio.

Meses más tarde, un día noté que era público del todo. Y las cosas empezaron a moverse. Un poquito nada más. Las colecciones ahora serían como máximo 6. Justo las que yo había creado en un comienzo a imagen y semejanza de las que se estaban haciendo en inglés. Quise proponer un espacio en castellano para lo que estaba pasando en otros idiomas. Empecé a notar que nos quedábamos atrás por culpa del idioma. Eramos muchos escribiendo en castellano, pero no nos habíamos encontrado por ahí, sospechábamos que existíamos pero nada más. A alguien se le ocurrió la genial idea de crear una colección en castellano. Nos empezamos a agrupar. Eramos miles escribiendo y muy pocos leyendo. Pero eso empezó a cambiar lentamente. Más y más lectores se asomaban por las rejas del jardín para ver lo que hacíamos o a veces a tirarnos tomates por no estar de acuerdo con lo que escribíamos.

Un día abrí el taller y encontré que contaba con muchas más herramientas que antes. Pasé de tener un lápiz y un papel a tener una digitalizadora de trazado con alta precisión. Me estremeció bastante, pero después de mucho darle vueltas entendí que estábamos madurando como plataforma y como comunidad, así que recordé mi papel de probador de la plataforma y me adapté. La clave aquí fue la comunicación y la buena onda de los administradores del edén; la gente de Medium en español sabe cuanto me ha respaldado, corregido mi ortografía y la paciencia que han tenido para soportar mis pataletas. Bien ahí ;)

Entonces ya tenemos el cinturón de Batman para escribir historias y un grupo bastante más nutrido que La liga de la Justicia. Han sido muchos días de estar creando y compartiendo. Muchas las veces en que aparecen visitantes que nos alegran el día y uno que otro recomend que hace mamá o una tía —¡ya están llegando!. Medium y yo hemos crecido juntos y como toda casa, uno quisiera que fuera más grande. Pero esta es la mía y estoy haciendo que crezca. Vos también si interactuás de vez en cuando ;)

C’est tout.