Por fortuna el mundo no depende de la mala ortografía.
O una frase parecida fue la que utilicé en el texto. Soy plenamente consciente de que un error ortográfico no hace daño en la mayoría de los casos. Pero mi punto -como quise dejar ver en el texto- no es un puritanismo ortográfico. Lo que sostengo es que es un buen indicador de la capacidad de autocuestionarse por parte del individuo. Cuando uno no se cuestiona así mismo, pasan dos cosas. La primera es que claramente no puede avanzar en el sentido de superar sus limitaciones, porque es precisamente el cuestionamiento el que permite ver las líneas invisibles. La segunda es que se cae en el error de asumirse como medida de la sociedad. Una persona que tenga la humildad suficiente para verificar cómo se escribe una palabra y si va de acuerdo al contexto, en mi opinión, tiene una mayor empatía. Porque sabrás vos las horas que hemos invertido consultando diccionarios. Por eso es que planteaba la parte final del texto. Aquel que habla y escribe como le sale, no se diferencia en mucho del hombre de 30 que vive bajo las naguas de su madre. Es cierto que ya ha madurado, pero todos sabemos que hay mucha más madurez que los simples años. Reitero y me sostengo. La mala ortografía no mata, así como las armas tampoco; pero me parece sumamente peligroso alguien que ignore la primera y posea la segunda.